Escrito por JoseR
Cuando se trata de las 500 Millas de Daytona, todos quieren vencer y el único resultado aceptable es la victoria.
Y la 53º edición disputada el domingo en Daytona International Speedway no fue la excepción. Pero después de estar contra las cuerdas en más de una oportunidad, el sexto puesto resultó realmente bueno para Juan Pablo Montoya y el equipo Target Chevrolet Nº42.
Después de todo, la temporada de la Copa Sprint de NASCAR es dura y el objetivo a largo plazo para la organización de Earnhardt Ganassi Racing es estar en la Caza por la Copa, si bien el playoff parezca lejano estando aún en febrero.
Pero así lo entendió Montoya, que recibió con los brazos abiertos los 39 puntos que cosechó en Daytona bajo el nuevo sistema de puntuación que NASCAR estrenó éste fin de semana, el cual permite a un piloto aspirar a un máximo de 48 unidades en una carrera.

"Fue un gran día de puntos. Ya sabes, se trata de puntos, puntos, puntos. Sumamos buenos puntos realmente y pienso que tenemos buenos autos de carrera", dijo Montoya, quien había iniciado 13º en la Gran Carrera Americana.
Y esos puntos que se llevó el bogotano de la pista de Daytona toman aún más valor si se tiene en cuenta todo lo que debió pasar para llegar a la bandera a cuadros con su auto en una pieza.
Montoya protagonizó dos incidentes de forma directa a lo largo de la carrera. El primero cuando era empujado por su compañero de equipo, Jamie McMurray, quien lo llevó al trompo en la vuelta 107, motivando la octava bandera amarilla, aunque sin daños de importancia en la carrocería del Nº42.
Más tarde, en el giro 143, Montoya sería el causante de la 11º neutralización de la tarde cuando intentaba conectarse con Greg Biffle. La peor parte del incidente se la llevó el Ford Nº16, con serios daños, mientras que JPM pudo encontrar en el momento justo la calle de boxes para evitar más problemas y regresar a la carrera sin perder la vuelta.
"Todo el día estuve trabajando con Jamie. Tuve suerte. El me hizo entrar en trompo y luego me sentí mal cuando me despisté yo. Pero son esas cosas. No tienes suficiente espacio para ir a ningún lado", explicó el colombiano, que además, como si todo esto fuera poco, casi es chocado por Brad Keselowski en la vuelta 167.
A pesar del incidente con McMurray, los pilotos de EGR continuaron trabajando juntos en la pista, tal como imponían las necesidades de Daytona para éste año. Así fue como juntos se las ingeniaron para llegar a liderar en reiteradas oportunidades, sumando Montoya un total de cinco vueltas como puntero y McMurray otras 11. Además, el piloto del Nº1 llegó a dejarse superar por casi todo el pelotón para reencontrarse con Montoya en un momento en que el 42 quedó retrasado. "Ese era el trato. Nos pusimos de acuerdo antes de la largada de la carrera en caso que algún auto tuviera un problema", explicó Juan Pablo.
Pero en la parte final, cuando ya se hizo imposible conectarse con McMurray debido a los problemas de motor en el Nº1, Montoya debió buscar nuevos socios para abrirse paso, ayudado también con los incidentes que se dieron en la pista.
"Cuando Jamie tuvo el problema con su auto, fue malo, no teníamos con quién trabajar", dijo Montoya. "Había un par de pilotos vuelta abajo con los coches dañados. Tuvimos suerte con esa bandera amarilla en el final. Con un par de buenas movidas estuvimos allí en el cierre. Eso es todo lo que puedes hacer: darte una chance en el final".
Y vaya si lo hizo Montoya, que para el momento de la definición de las 500 se encontró con Kurt Busch para conectarse e intentar saltar a la punta del pelotón.
Montoya ingresó a la última vuelta en el cuarto lugar empujando a Busch, quien a su vez se encontraba pegado a Bobby Labonte y a Trevor Bayne.
Pero el dúo del 42 y el 22 se quedó corto en el giro final, perdiendo impulso ante el avance del tándem Carl Edwards-David Gilliland por la línea interna, dejando a Montoya en la sexta posición final mientras Bayne, el día después de cumplir 20 años, alcanzaba la victoria empujado por Bobby Labonte.
Así y todo, este mejor resultado histórico para Montoya en las 500 de Daytona fue una esperanzadora forma de comenzar la quinta temporada completa del colombiano en la máxima división de NASCAR, y lo mejor para ir con una buena base a intentar mantener el impulso el próximo fin de semana en Phoenix International Raceway. Después de todo, se trata de puntos, puntos, puntos.
Fuente: Nascar

| < Anterior | Siguiente > |
|---|