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25
May
2011

Ni siquiera las locas conspiraciones pueden hundir a Edwards

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Las casi instantáneas acusaciones de chocar intencionalmente el auto de la All-Star pueden provocar risas.

CONCORD, N.C. -- Carl Edwards no había estado afuera del auto ganador ni 20 minutos el sábado a la noche antes de que se difundieran palabras por parte de los teoristas de la conspiración y que éstas alcanzaran sus labios.

Edwards estaba sentado al borde de un escenario masivo y mojado con champagne en la recta principal del Charlotte Motor Speedway luego de la Sprint All-Star Race. Su Ford N° 99 estaba a poca distancia de allí, enganchado al gancho de una grúa, la cual fue solicitada para llevarlo al Círculo de la Victoria luego de que la celebración post-carrera de Edwards en el césped del infield se le fuera de las manos.

"Esta es la All-Star Race. Es una gran carrera. Finalicé segundo en las Daytona 500; finalicé segundo en las Southern 500. Así que ganar la All-Star Race es genial", dijo Edwards. "No lo sería sin controversia. Supongo que están por allá esperando saber si rompí mi auto intencionalmente, lo cual no hice. Estaba tratando de hacer un lindo giro completo, y golpee un tubo de drenaje. Supongo que si lo vas a romper, ese es el momento para hacerlo".

¿Decían? Sí, los representantes de NASCAR estaban examinando el auto de Edwards y el sector del césped donde había derrapado. Y sí, como es costumbre, llevaron el auto ganador a su cercano Centro de Investigación y Desarrollo para más exámenes. Pero es un gran período para los teoristas para sugerir, mientras estaban en espacios de prensa social casi tan pronto como la carrera había terminado, que Edwards destruyó intencionalmente la parte delantera de su auto para ocultar el hecho de que su jefe de equipo Bob Osborne había conspirado para hacerle algo ilegal, permitiéndole volar alrededor de la pista de 1.5 milla más rápido que los demás.

El ataque de Jack

El propietario del auto de Jack Roush fue incrédulo ante esa idea -- significando que destruir un auto de carreras a propósito no es algo que alguien pensaría que Edwards hizo casi instantáneamente para ocultar algo. "Podría ser, algunos podrían pensar eso", dijo Roush. "Pero estas celebraciones después de las victorias se hicieron más y más escandalosas. No estaba tratando de marcar un nuevo precedente de rotura de auto, pero desafortunadamente le pegó a una tapa de alcantarilla".

¿Una tapa de alcantarilla? "Sí, le pegó a una tapa de alcantarilla. ¿Quién pensaría que pondrían una tapa de alcantarilla en el medio [del césped] de esa forma?", preguntó Roush.

¿Entonces fue una tapa de alcantarilla o un tubo de drenaje? En realidad, ninguna de las dos cosas. El vocero de la pista Scott Cooper confirmó que no había esa clase de obstáculos en el área del césped del infield donde el auto de Edwards tomó velocidad, luego, repentinamente, perdió velocidad, y colocó a todos los teoristas frente a Twitter.

Edwards le dio el crédito de su victoria a su última relargada, al trabajo de su equipo de pit, y a un poderoso motor del taller del renovado fabricante Doug Yates. Bromeó diciendo que con la repartija del $1 millón que obtuvo con el triunfo, podría comprar muchos pañales para su familia, la cual hace un par de semanas agregó un bebé al equipo. Pero eso no fue todo.

Dirigiéndose a los teoristas, se preguntó porqué alguien dudaría de que pudo haber roto un buen auto intencionalmente -- uno que le hubiese gustado volver a usar en las Coca-Cola 600, en la misma pista dentro de ocho días.

"Es bastante tonto", dijo. "Realmente me hubiera gustado correr con ese auto la semana que viene. Bob dice que tenemos autos así de buenos en el taller. Pero no me refiero al auto, sino a las piezas y su ordenamiento -- y todas las cosas secretas que hay en el pasto".

Luego Edwards sacó a relucir su ahora-famosa sonrisa. "Estoy bromeando. Es un chiste. Asegúrense de decirles a todos que es una broma", dijo.

Estrella de Rock y saltador hacia atrás.

Después de ganar y de romper su auto en un punto oculto del césped, Edwards salió del vehículo y se encogió de hombros antes de ensayar un impecable salto hacia atrás que hace mucho se convirtió en su firma luego de las victorias.

Alrededor de 45 minutos después en el centro de prensa de CMS, a Roush le preguntaron si podía hablar sobre el valor que le da Edwards a la organización Roush Fenway Racing, con la cual cada piloto está en el medio de negociaciones de extensión de contratos.

"Bueno, Carl es una estrella de rock", dijo Roush. "Él es el único del pelotón que salta hacia atrás. Es el primero en acercarse a las tribunas [para estar con los fans después de un triunfo]. Algunos pilotos no harían eso después de una carrera, y es por una buena razón. "Pero Carl sabe bien que él está ahí afuera haciendo cosas que otra gente desearía -- y maneja autos como loco".

Ciertamente lo hace. A veces los corre con tanta locura, que ya no pueden usarse más, como el sábado a la noche. Perdido en medio de todo el lío proliferado por los teoristas conspiradores después de la carrera, estuvo el hecho de que Edwards se mantiene como el líder de las posiciones de la Copa Sprint. Roush sin dudas no lo había olvidado, ya que colocó todas las ganancias de la All-Star hacia esa perspectiva.

"Es una gran victoria. El año pasado tuvimos un gran final, y este tenemos un buen comienzo", dijo Roush. "Esta no es una carrera por puntos, así que no hay que ponerla a la par de la carrera del fin de semana que viene. Pero ciertamente aumenta la confianza en nuestro equipo, sabiendo que los ingenieros hacen un buen trabajo, y que estamos en pista con lo que necesitamos".

Mientras tanto, estaba allí el pedazo de pasto comido por el auto...

Edwards no iba a dejar que eso arruine su humor. Dijo que no le importaba lo que dijeran los demás y que no permitiría que eso contamine su triunfo. "Está bien. A mí no me importa", dijo, sonriendo otra vez. "Nada podía arruinarme la noche. Si me hubiera dado vuelta y me rompía la dos brazos, aún así estaría sentado aquí, sonriendo".

Y algunos, en algún lugar, se estaban preguntando si no lo había hecho a propósito para engañar a NASCAR.

Fuente: Nascar

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