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Escrito por Mascoches
Fuster
El Campeonato de España va a vivir uno de sus finales más emocionantes de los últimos tiempos. Tras el Rally Villa de Llanes, penúltima prueba de la temporada en la que Miguel Fuster y José Vicente Medina finalizaron segundos con su Fiat Grande Punto Súper 2.000, todo se decidirá en la cita final del Costa Brava, a donde llegarán tres pilotos con opciones de conseguir el título.
La prueba asturiana se inició con unas condiciones de piso muy complicadas, ya que en los primeros tramos había de todo, piso seco, húmedo y mojado. Eso permitió que los pilotos locales tomaran ventaja desde los primeros compases. Los dos Hevia, Alberto y Marcelino, se aprovecharon de su mejor conocimiento de terreno para tomar delantera, aprovechando también el temprano abandono del hombre que llegaba líder a esta prueba, Sergio Vallejo. Fuster no comenzaba con buen pie, ya que cedía demasiado tiempo en el primer tramo y comenzaba desde ese momento a sufrir problemas de transmisión que no le dejaron conducir como él sabe en toda la competición. Pero, a pesar de ello, aguantó la presión y acabó en una segunda posición que le permite seguir peleando por el título. “Ha sido un rally muy complicado”, aseguraba Fuster al finalizar la prueba. “No he podido conducir con confianza en ningún momento, ya que hemos sufrido problemas de diferencial durante toda la prueba. El coche subviraba muchísimo, y por ello estoy muy satisfecho de haber conseguido terminar, que era el objetivo que nos habíamos marcado antes de salir. Ahora tendremos que jugarnos todo en el Rally Costa Brava, en el que atacaremos al máximo para intentar conseguir el título”. Tres puntos separan a Miguel de Alberto Hevia en la general, mientras que Sergio Vallejo se ha quedado muy retrasado, aunque con opciones matemáticas aún para ser campeón. Más emoción no se puede pedir para la cita final del año, que se disputará en Lloret de Mar dentro de un mes, el 20 de octubre. Y de nuevo la mala suerte se volvía a cebar con Marcelino Hevia y Agustín Ramos. Al igual que ocurría en el Príncipe de Asturias, ante su afición estaban cuajando una magnífica actuación. Desde los primeros compases se colocaron segundos tras el otro Hevia, y así llegaron al último tramo. Pero una inoportuna salida de carretera daba al traste una vez más con su esfuerzo. Con lágrimas en los ojos, Marce se despedía de un nuevo podio que tocaba ya con la punta de sus dedos, y ahora intentará olvidarlo con un buen resultado en Lloret.
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